Dar una patria a los que no tienen patria

El 28 de noviembre de 1887, el beato obispo de Piacenza fundó la congregación de los misioneros de San Carlo para los migrantes. Aquí está el Mensaje de la Dirección General por el aniversario, que se produce durante el Año Scalabriniano que acaba de inaugurar.

Roma, 26 de noviembre de 2021 – El 28 de noviembre de 1887, el obispo Giovanni Battista Scalabrini fundó la congregación de los misioneros de San Carlo. El beato creía que el propósito del instituto era “mantener la unidad entre religión y patria – lee el mensaje que la Dirección General Scalabriniana redactó para la ocasión – En consecuencia, considera importante que se conserve la cultura entre los migrantes de origen porque esto es funcional para el mantenimiento de la fe“.

La patria terrenal y la patria celestial

El texto elaborado por los Padres Generales retoma en el título el tema del Año Scalabriniano, que se abrió el primer fin de semana de noviembre (Hacer del mundo la patria del hombre) para elaborar una reflexión sobre el concepto de patria, a partir de la forma en que es el mismo Scalabrini quien lo concibió.

<<Scalabrini vivió en el Risorgimento, el período histórico en el que se formó el estado italiano. Por tanto, no fue ajeno a la retórica del amor a la patria – prosigue el mensaje -. Pero en Scalabrini (…) la perspectiva religiosa relativiza el sentimiento nacional y lo dirige a la patria definitiva. “La patria terrenal y la patria celestial. Oh, sí, amamos el primero. Es un regalo de Dios … pero para amarlo de verdad, asociamos el amor a la religión con su amor que nos guía a la patria eterna”>>.

La patria más grande

Fue precisamente su pasión por lo último lo que le llevó a creer que cuidar de los migrantes era un deber religioso y patriótico, “por tanto un deber de todos”. El Año Scalabriniano que los misioneros dedicaron para dar a conocer la figura del Fundador (y que durará hasta el 9 de noviembre de 2022), “es una invitación a dar una patria a los que no tienen patria, en particular a desarrollar la misión que ensancha fronteras más allá de lo habitual y conocido, probando caminos inexplorados, estando al lado de los que están lejos de casa para que se sientan como en casa”.

Y para la Familia Scalabriniana en particular, “es una invitación a fortalecer la voluntad de caminar juntos, no enfatizando las patrias de las que venimos, sino la patria mayor, la pertenencia que se creó cuando escuchamos la invitación del que nos llamó, sintiendo que éramos conciudadanos pero también extranjeros, porque nuestra verdadera patria siempre queda en otra parte”.

 

Fuente: https://www.scalabriniani.org/c365-attualita/28-novembre-anniversario-congregazione-scalabriniana/