El 20 de febrero, la Red Internacional de Migración Scalabrini (SIMN) se une a la comunidad internacional para conmemorar el Día Mundial de la Justicia Social, un momento para reafirmar nuestra responsabilidad colectiva de construir sociedades basadas en la dignidad, la equidad y la solidaridad. Para las personas migrantes, refugiadas y marítimas, la justicia social no es un concepto abstracto: es la diferencia entre explotación y trabajo decente, exclusión y pertenencia, vulnerabilidad y protección. Como red mundial basada en la fe, SIMN mantiene su compromiso de promover condiciones laborales justas, salarios dignos, protección social y políticas migratorias humanas que sitúen a la persona humana en el centro del desarrollo.
A la luz de los compromisos renovados tras la Segunda Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social en Doha, SIMN hace un llamado a la acción sostenida para promover una gobernanza responsable, sistemas económicos inclusivos y un diálogo social significativo. La migración debe reconocerse como parte de la solución a los desafíos globales del desarrollo, no como un problema que debe ser contenido. En este Día Mundial de la Justicia Social, reafirmamos nuestra misión de acompañar a las personas en movimiento y defender estructuras que defiendan sus derechos, protejan su dignidad y garanticen que nadie se quede atrás.


