«Incluso uno solo de estos pequeños»

El próximo 27 de septiembre de 2026, la Iglesia Católica celebrará la 112.ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, convocada por Su Santidad León XIV bajo el lema «Incluso uno solo de estos pequeños», colocando en el centro de la reflexión, la oración y la acción pastoral la situación de los niños, niñas y adolescentes afectados por la migración forzada, el desplazamiento y el refugio. El mensaje constituye un llamado a reconocer que toda persona posee una dignidad irreductible y que la protección de la niñez migrante representa un imperativo ético, humanitario, jurídico y espiritual para la comunidad internacional.

Desde la perspectiva del Scalabrini International Migration Network (SIMN), esta Jornada adquiere una relevancia especial en un contexto global marcado por desplazamientos humanos sin precedentes, crecientes vulnerabilidades y desafíos emergentes para la gobernanza de la movilidad humana. La realidad contemporánea exige avanzar desde respuestas centradas exclusivamente en el control de los flujos migratorios hacia enfoques que sitúen la dignidad humana, la protección integral y el desarrollo humano sostenible en el centro de las políticas públicas y de la cooperación internacional.

Inspirados por la visión de Magnifica Humanitas, asumimos que la movilidad humana constituye un espacio privilegiado para la promoción de la dignidad humana, la fraternidad universal y el bien común global. Las personas migrantes y refugiadas no son únicamente destinatarias de asistencia o protección, sino también sujetos de derechos, agentes de desarrollo, constructores de comunidades interculturales y auténticos profetas de esperanza para nuestras sociedades.

La Ética de la Movilidad Humana nos invita a promover una verdadera Cultura de la Protección Internacional, basada en la centralidad de la persona humana, la solidaridad, la corresponsabilidad y el respeto irrestricto de los derechos fundamentales. Esta visión comprende que la protección no concluye con el acceso a un estatus migratorio o de refugio, sino que se realiza plenamente mediante la inclusión, la participación, la reunificación familiar, el acceso a derechos y la generación de oportunidades para el desarrollo integral de las personas y comunidades.

Desde la espiritualidad y misión scalabriniana, reafirmamos nuestro compromiso con la acogida, la protección, la promoción y la integración de las personas migrantes y refugiadas. En esta 112.ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, el SIMN exhorta a gobiernos, organismos internacionales, academia, organizaciones basadas en la fe, sociedad civil y comunidades de acogida a renovar su compromiso con una gobernanza humanista de la movilidad humana, capaz de reconocer en cada persona migrante y refugiada a un sujeto de derechos, portador de dignidad, esperanza y capacidades para contribuir al desarrollo de nuestras sociedades.

SIMN | Septiembre 2026: Por una Cultura de la Protección Internacional, la Dignidad Humana y una Gobernanza Ética de la Movilidad Humana.

PHG/AGOSTO2026