12 de julio de 2026

En el Domingo del Mar 2026 (Sea Sunday), la Red Internacional de Migración Scalabrini (SIMN) y la Red Católica Scalabriniana Stella Maris se unen a la Iglesia universal para reconocer la invaluable contribución de los marinos, pescadores, trabajadores portuarios y de todas las personas cuya vida y sustento están estrechamente ligados al mar.

Cada día, millones de personas dependen de la dedicación y el sacrificio de los trabajadores marítimos, quienes transportan bienes esenciales, sostienen la industria pesquera y mantienen en funcionamiento las cadenas mundiales de suministro. Sin embargo, detrás de cada carga y de cada embarcación hay personas con familias, esperanzas y sueños que, con frecuencia, enfrentan largos períodos lejos de sus hogares, aislamiento, exigentes condiciones laborales y una creciente incertidumbre provocada por las tensiones geopolíticas, los desafíos ambientales y las presiones económicas.

El mensaje de este año para el Domingo del Mar nos recuerda que los trabajadores marítimos nunca deben ser considerados simplemente como parte de un sistema económico global. Son personas dotadas de una dignidad inherente, cuyas vidas merecen reconocimiento, protección y acompañamiento. Su labor no solo sostiene el comercio internacional, sino que también fortalece a las comunidades, contribuye a la seguridad alimentaria y conecta a los pueblos de todo el mundo.

El mensaje también pone de relieve los crecientes desafíos que enfrentan quienes trabajan en el mar. Las reducidas licencias en tierra, las tripulaciones cada vez más pequeñas, las limitadas oportunidades de descanso y el desgaste emocional causado por la prolongada separación de sus seres queridos han intensificado el sentimiento de soledad que experimentan muchos marinos. Asimismo, los recientes conflictos que afectan importantes rutas marítimas han expuesto a numerosas tripulaciones a situaciones de inseguridad, temor y prolongados períodos de confinamiento a bordo, evidenciando la necesidad de una mayor solidaridad y apoyo.

Desde hace décadas, la Red Católica Scalabriniana Stella Maris responde a estas realidades ofreciendo atención pastoral, asistencia humanitaria, amistad y apoyo práctico a marinos y pescadores en puertos de todo el mundo. A través de su red internacional de capellanes, voluntarios y centros marítimos, Stella Maris brinda una presencia acogedora a personas de todas las nacionalidades y credos, recordándoles que no están olvidadas y que nunca están solas.

El Domingo del Mar 2026 también invita a reflexionar sobre la estrecha relación entre el cuidado de los trabajadores marítimos y la protección de los océanos. Unos mares saludables son esenciales para sostener los medios de vida, proteger a las comunidades costeras y preservar el equilibrio ecológico del planeta. Promover una gestión responsable de los ecosistemas marinos, al mismo tiempo que se defienden la dignidad, la seguridad y los derechos de quienes trabajan en ellos, constituye un compromiso común con el bien común y con las futuras generaciones.

Como parte de la familia Scalabriniana, el SIMN y la Red Católica Scalabriniana Stella Maris reafirman su compromiso de acompañar a los marinos, pescadores y comunidades marítimas mediante la incidencia pública, la atención pastoral, el servicio humanitario y la promoción de la dignidad humana. Inspirados por el mensaje de este año, hacen un llamado a los gobiernos, a la industria marítima, a la sociedad civil, a las comunidades de fe y a todas las personas para que reconozcan el rostro humano que hay detrás de cada travesía y trabajen por un mundo marítimo caracterizado por la justicia, la solidaridad, la paz y la esperanza.

En este Domingo del Mar, el SIMN y la Red Católica Scalabriniana Stella Maris expresan su profundo agradecimiento a todas las personas del mar. Su perseverancia, profesionalismo y sacrificio sostienen la vida de innumerables comunidades en todo el mundo. Que siempre encuentren puertos seguros, manos solidarias y la esperanza que nace de saber que su trabajo y su dignidad son profundamente valorados.