Ginebra, junio de 2026. La Scalabrini International Migration Network (SIMN) participa en la 114ª Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) de la Organización Internacional del Trabajo, principal instancia normativa global que reúne a gobiernos, empleadores y trabajadores para definir el futuro del mundo del trabajo.

En esta edición, la CIT aborda desafíos estructurales vinculados a la digitalización, la desigualdad y la fragmentación laboral, situando en el centro el debate sobre el trabajo decente en la economía de plataformas, en estrecha relación con la gobernanza migratoria global.

La expansión de las plataformas digitales está redefiniendo las relaciones laborales a escala global, generando oportunidades, pero también nuevas formas de precarización, invisibilización y exclusión, especialmente entre trabajadores migrantes. SIMN advierte que, sin una regulación internacional robusta y vinculante, existe el riesgo de consolidar un modelo que profundice desigualdades y debilite la protección de los derechos fundamentales del trabajo.

En este contexto, la organización subraya la necesidad de fortalecer un marco normativo basado en los estándares de la OIT y articulado con los instrumentos de derechos humanos de las Naciones Unidas, particularmente la Convención Internacional sobre los Derechos de los Trabajadores Migratorios (1990), garantizando la protección efectiva de todas las personas, independientemente de su estatus migratorio.

SIMN destaca que los trabajadores migrantes en la economía de plataformas enfrentan condiciones de especial vulnerabilidad, incluyendo acceso limitado a derechos laborales, exposición a abusos, barreras legales y falta de protección social. Frente a ello, propone avanzar hacia una gobernanza del trabajo basada en la dignidad humana, la igualdad de trato y la responsabilidad compartida entre Estados, empresas y sociedad civil.

A la luz de la encíclica Magnifica Humanitas, del Papa León XIV, SIMN reafirma que la dignidad de la persona es el criterio fundamental de toda política pública, especialmente en contextos de transformación tecnológica. En este sentido, advierte sobre el riesgo de reducir al ser humano a un dato o recurso productivo, e insiste en la necesidad de orientar la innovación digital hacia el bien común, la justicia social y la fraternidad.

La regulación del trabajo en plataformas se presenta así como un momento decisivo para el futuro del trabajo global, que exige compromisos concretos para garantizar trabajo decente, derechos universales y sistemas de protección inclusivos.

Exhortación final

Desde la inspiración del carisma scalabriniano, SIMN hace un llamado a la comunidad internacional a situar a la persona humana en el centro de la economía y del trabajo, promoviendo políticas que prioricen la dignidad sobre cualquier lógica de mercado.

En un mundo atravesado por profundas transformaciones tecnológicas y migratorias, no es admisible que el progreso se construya a costa de la exclusión. El futuro del trabajo debe asentarse en una cultura de la fraternidad, el encuentro y la justicia, donde toda persona —y en particular quienes migran— pueda acceder a un trabajo verdaderamente digno.

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