“La dignidad fundamental de cada persona no se adquiere, no debe ganarse ni necesita ser demostrada.”

La Scalabrinian International Migration Network (SIMN) destaca la relevancia de la encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV como un marco de referencia clave para la renovación de la agenda migratoria a nivel global y regional, en un contexto caracterizado por profundas transformaciones sociales, tecnológicas y políticas.

La encíclica sitúa a las migraciones en el centro del discernimiento contemporáneo, proponiendo una lectura que las reconoce no como un problema, sino como un signo de los tiempos” y un espacio decisivo para la construcción de una humanidad más justa y fraterna.

Un nuevo enfoque: de la gestión del fenómeno a la centralidad de la persona

SIMN subraya que la propuesta del Papa León XIV converge plenamente con su misión institucional de promover la dignidad y los derechos de las personas en movilidad.

En particular, la encíclica reafirma, la dignidad humana como fundamento absoluto de toda política pública; la necesidad de considerar al migrante como sujeto de derechos y actor histórico; el reconocimiento del derecho a migrar y a no migrar, abordando las causas estructurales de los desplazamientos.

La justicia social… implica… proteger el derecho… de quien está obligado a partir… y promover también el derecho a permanecer en la propia tierra… Cuando estos derechos son respetados, las migraciones pueden ser una ocasión de encuentro y enriquecimiento mutuo entre los pueblos.” (León XIV, Magnifica Humanitas)

Este enfoque coincide con la visión del SIMN, que entiende la migración como una realidad estructural vinculada a desigualdades, violencia y exclusión, y no como un fenómeno coyuntural.

Incidencia en la gobernanza migratoria global

En el ámbito internacional, SIMN reafirma su compromiso de fortalecer una gobernanza migratoria basada en la corresponsabilidad entre Estados, organismos multilaterales y sociedad civil.

La encíclica refuerza esta orientación al proponer, el fortalecimiento del multilateralismo, la construcción de una gobernanza global ética, y así como la protección universal de los derechos de las personas migrantes.

SIMN participa activamente en estos procesos a través de espacios de diálogo con el sistema de Naciones Unidas y otras instancias internacionales, aportando evidencia desde el trabajo en terreno y promoviendo políticas basadas en derechos humanos.

Desafíos y oportunidades en las Américas

En el contexto regional, SIMN identifica desafíos críticos en la gobernanza regional, a saber, las violaciones sistemáticas de derechos humanos, la falta de vías migratorias seguras, la criminalización de la migración, y la debilitada cooperación entre Estados.

Frente a estos desafíos, la encíclica impulsa líneas de acción que adquieren especial relevancia como el desarrollo de sistemas regionales de protección, el establecimiento de corredores humanitarios seguros, y la promoción de políticas de integración e inclusión social.

Estas orientaciones refuerzan el trabajo de SIMN en la generación de redes de acogida, asistencia directa y procesos de integración en los países de origen, tránsito y destino.

Nuevas agendas: migración, tecnología y desigualdad

Un aporte innovador de Magnifica Humanitas es la integración del fenómeno migratorio con los desafíos emergentes asociados a la inteligencia artificial, la concentración de poder tecnológico y las nuevas formas de desigualdad global.

Desde esta perspectiva, SIMN identifica la necesidad de ampliar su incidencia hacia la gobernanza de tecnologías emergentes, el acceso equitativo a recursos y oportunidades y la prevención de nuevas formas de exclusión

La encíclica advierte que el futuro de la humanidad dependerá de la capacidad de poner la tecnología al servicio de la dignidad humana y del bien común, evitando dinámicas de deshumanización.

SIMN: actor clave en una nueva cultura de la migración

Con presencia en más de 30 países y una red de más de 250 organizaciones, SIMN se posiciona como un actor estratégico en la promoción de una cultura de la migración basada en el encuentro, la solidaridad y la justicia.

La red liderada por el SIMN combina la asistencia directa a personas migrantes; la investigación y producción de conocimiento, y la incidencia pública y política

En coherencia con la encíclica, SIMN reafirma su compromiso de contribuir a una transformación de la gobernanza migratoria que supere enfoques centrados en la seguridad y promueva respuestas integrales, coordinadas y humanizadas. 

Hacia una civilización del encuentro

SIMN invita a los Estados, organismos internacionales y actores sociales a asumir las migraciones como una oportunidad para avanzar hacia una civilización del encuentro, basada en la dignidad humana y la corresponsabilidad global.

En palabras inspiradas por la encíclica: la migración constituye hoy el espacio donde se define si la humanidad opta por la exclusión o por la fraternidad.